31 de octubre: Día Mundial por el Derecho a la Ciudad


Por iniciativa de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, este 31 de octubre conmemoramos el “Día Mundial por el Derecho a la Ciudad”, reinterpretando la designación de Naciones Unidas del “Día Mundial de las Ciudades”. La razón de esta decisión se debe a que celebrar las ciudades no es suficiente. Necesitamos que sean un lugar para todas y todos, donde se puedan escuchar diferentes necesidades y dar respuestas específicas.


Las ciudades y territorios son una construcción social y nuestras configuraciones urbanas están pensadas por y para un modelo de varón joven, productivo y heterosexual. En estos territorios, capitalismo y patriarcado se entrecruzan impactando fuertemente en la vida cotidiana de las mujeres y disidencias sexuales.


En este sentido, durante el IV Seminario Mujeres y Ciudades: (In)Justicias Territoriales que se realizó en el mes de agosto, preguntamos: ¿Qué injusticias vivís en tu territorio por el hecho de ser mujer o disidencia?


Participaron de esta encuesta alrededor de 700 personas de 25 países diferentes, mayoritariamente de América Latina. Las diez palabras más nombradas en las respuestas fueron:


Violencia | Espacios Públicos | Inseguridad | Acoso | Accesibilidad | Trabajo | Discriminación | Miedo | Vivienda.


Las ciudades emergen patriarcales y violentas, cada vez hay menos espacios públicos y se hacen inhabitables para las mujeres y disidencias. Es por eso que en en el Día Mundial por el Derecho a la Ciudad reafirmamos la necesidad de construir y diseñar ciudades feministas:

- Con acceso a servicios básicos y a viviendas dignas.

- Con igualdad de oportunidades en ámbitos laborales y equidad salarial.

- Con espacios públicos habitables, accesibles y seguros para todas, todos y todes.

- Con políticas públicas con perspectiva de género y participación de mujeres y disidencias.



Celebramos el Día del Derecho a la Ciudad como un camino colectivo para construir ciudades justas, inclusivas y sostenibles para todas y todos, en donde sus habitantes puedan habitar, utilizar, ocupar, producir, transformar, gobernar y disfrutar para el disfrute de una vida digna y en paz.