¿Y si las mujeres diseñaran la ciudad? May East y Ana Falú juntas en Córdoba
- 25 mar
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La urbanista brasilera presentó su libro en un conversatorio con Ana Falú, realizado en la FAUD-UNC y co-organizado por CISCSA Ciudades Feministas, INVIHAB y Juntas por el derecho a la ciudad.
May East nació en São Paulo y vive en Edimburgo. Es urbanista y diseñadora regenerativa, asociada de UNITAR desde hace dos décadas, reconocida como una de las 100 Líderes Mundiales en Sostenibilidad. Su libro ¿Y si las Mujeres Diseñaran la Ciudad? empezó como tesis doctoral en la Universidad de Dundee y terminó siendo algo más: el registro de 274 entrevistas itinerantes con mujeres en distintas ciudades, caminando, escuchando, anotando.
De ese recorrido surgieron 33 puntos de apalancamiento — intervenciones concretas sobre cómo planificadores, profesionales y comunidades pueden transformar los sistemas urbanos para que funcionen mejor para mujeres y niñas.
La lista es concreta y política: cultivar la biofilia, cocreando espacios de seguridad para niñas, coproyectando espacios con — y no solo para — chicas adolescentes, renovando veredas para acomodar tacos altos, concibiendo viviendas intergeneracionales. Encontrar el punto de apalancamiento correcto, advierte el libro, es solo la mitad del camino. La otra mitad es activarlo.
Su diagnóstico fue directo: "Hay que trabajar desde el urbanismo regenerativo con enfoque de género." Y lo sustentó con ejemplos: "En varias ciudades se está implementando un mosaico de políticas e intervenciones sensibles al género — el co-diseño de espacios públicos con niñas y niños, corredores naturales, el transporte activo, en el contexto del urbanismo de proximidad, ese que se ocupa de que todas las necesidades sean atendidas."
Organizó su presentación en torno a tres concientizaciones. La primera: "No usar mapas antiguos para explorar nuevos territorios. No hablamos de inclusión, sino de mutualismo: mujeres y hombres trabajando juntos para la participación y el codiseño de las ciudades." La segunda: "¿Hacia dónde la transición? Hacia la regeneración, atendiendo a la vitalidad y la viabilidad de nuestros barrios, ciudades, distritos." La tercera: "Resolver problemas centrándonos en la potencia, no en la carencia, haciendo foco en la dimensión biocultural. El potencial nunca está fuera del sistema, es único y está enraizado en la singularidad."
Luego tomó la palabra Ana Falú, urbanista anfitriona y directora ejecutiva de CISCSA Ciudades Feministas. Sobre Maturana, que May recupera en el libro, dijo: "Cuando decís que desde una pequeña fuerza podemos transformar, yo estoy convencida de que es así." Y ofreció una prueba cercana: "El Ni Una Menos fue un hito construido no por las feministas, no por la organización, sino por las jóvenes mujeres, a partir de las nuevas tecnologías, frente a un feminicidio. Esa reacción generó una fuerza que ocupó plazas en todo el país, no solo la Plaza de Mayo, y se extendió al mundo entero."
Sobre Jane Jacobs, central en el libro, describió: "Era simplemente una crítica urbana que desde su vida cotidiana empezó a observar lo que quería hacer el modernismo en Nueva York y dijo: esto no puede ser." De ahí, la escala: "La proximidad como tema central. La escala del barrio — esa escala donde se tejen los nudos de la resistencia, donde se producen los lazos solidarios. En la carencia crecen las respuestas y crece la solidaridad."
Respecto a la potencia frente a la carencia, Ana propuso sumar una categoría: las disputas de poder: “Los territorios como disputa del poder. Esa disputa se da también en el extractivismo urbano del suelo — no solo el extractivismo de la minería, también el del suelo urbano. ¿A quién se expulsa primero?". Y cerró con una posición sostenida durante décadas: "Priorizar lo colectivo por sobre lo individual, priorizar lo público por sobre lo privado. Más Estado, más política pública. Mejor para las mujeres y mejor para todos."
El encuentro se realizó el viernes 20 de marzo en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD-UNC sede Centro), con el apoyo de CISCSA Ciudades Feministas, INVIHAB y Juntas por el derecho a la ciudad.

















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