Mujeres indígenas caminan en Argentina por el derecho a la tierra


Vinieron desde los cuatro puntos cardinales. Las hermanas wichís del Norte, las mapuches del Sur, las cordobesas comechingonas y de todos los pueblos que se unieron para luchar por su hábitat, su tierra y su identidad.


El pasado 14 de marzo, el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, formado por 36 pueblos-nación que cohabitan el territorio argentino, inició una caminata que culminó el 25 de mayo en Buenos Aires, capital de Argentina, con una consigna clara: “Basta de Terricidios”.

Son dos los objetivos principales de esta acción colectiva. En primer lugar, se recorrieron los pueblos y ciudades para visibilizar el problema que están viviendo las mujeres indígenas y sus familias en Argentina: los desalojos, la crisis alimentaria e hídrica y la falta de recursos para sus economías populares en un país donde los grandes empresarios deciden el destino de los territorios. En segundo lugar, una vez visibilizado el problema, diagramar una solución que tenga en cuenta sus necesidades y demandas. Que las mujeres indígenas, como ciudadanas y habitantes del territorio argentino, tengan su espacio para incidir en la construcción de políticas y decisiones públicas, que sus voces sean escuchadas y valoradas en la construcción de un hábitat justo y en armonía con su cosmovisión.

Esta larga caravana de mujeres fue, pueblo por pueblo, contando sobre la violencia simbólica y económica, el abandono del Estado, las desigualdades estructurales, el racismo y el machismo que vivencian. Trabajando en cómo pensar el derecho al hábitat y las injusticias territoriales desde la interseccionalidad, se propusieron sensibilizar a la sociedad en el reconocimiento de esas violencias y unir más mujeres a este reclamo colectivo, para así poder incidir en la generación de políticas públicas y legislaciones que en vez de invisibilizar incluyan y reconozcan.


Luchamos por la autodeterminación de nuestros cuerpos, de nuestros territorios y de nuestros pueblos”, proclama la organización en su página oficial de Facebook.

Los pueblos indígenas son desterrados desde hace siglos. En un sistema que privilegia la producción capitalista y extractivista, la tierra de los pueblos originarios ha sido degradada sin permiso a través del desmonte y la deforestación para reemplazar a las especies nativas por el monocultivo; por los incendios intencionales para construir mega emprendimientos, edificios y countries; por las obras de fracking y megaminería. Sus aguas también han sido contaminadas con los desechos de las grandes fábricas y con los agroquímicos de los campos. Las condiciones de hábitat han sido reducidas al mínimo, sin respetar los derechos de los pueblos originarios, anteponiendo la explotación económica a la calidad de vida de los pueblos originarios.

Eso nos contaron las representantes de los 36 pueblos-nación, durante 1900kms. En cada parada las mujeres de paso firme explicaron lo que están viviendo con el objetivo de visibilizar la lucha, despertar conciencias, hacer circular sus problemas para poder trabajarlos, compartir y recoger testimonios en asambleas. Porque la visibilización es el primero de muchos pasos, casi tantos como los que les permiten llegar a los organismos gubernamentales para integrar las mesas de diálogos, hacer escuchar sus voces y formar parte de las decisiones que las afectan.

El 25 de mayo, día en que se conmemora la declaración de la independencia argentina de España, llegaron las mujeres de los pueblos indígenas para reclamar por su derecho al hábitat, resistiendo y luchando por su derecho a una vida digna.


Esta nota se publicó en el #50 Boletín Boca a Boca de la Articulación Feminista Marcosur Fotos: Facebook Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir